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Son Tiempos De Aislamiento… Térmico Y Acústico

Son tiempos de aislamiento… térmico y acústico

Son tiempos de aislamiento. Seamos sinceros. Si algo no negativo ha tenido la pandemia que estamos sufriendo es que hemos redescubierto nuestro hogar, esas cuatro paredes donde desarrollamos nuestra vida cotidiana, donde desplegamos nuestra intimidad a solas o con la familia y al que (mayoritariamente) hemos prestado poca atención. Hasta ahora.

Y es que la covid-19 y el confinamiento han hecho que muchos nos hayamos dado cuenta que nuestro hogar es mucho más que esas cuatro paredes. Ahora se ha convertido en un refugio seguro, en un lugar saludable no sólo de convivencia, sino también de trabajo y ocio. Por eso decimos que son tiempos de aislamiento, pero térmico y acústico para mejorar el confort y la eficiencia energética de nuestros refugios.

Durante los largos y tediosos meses de confinamiento, los hogares se han erigido en los núcleos de la actividad humana. Así, muchas personas se han visto obligadas a repensar sus viviendas, a redistribuir sus espacios y a adecuarlos a las exigencias de higiene y de convivencia familiar, priorizando especialmente los espacios abiertos.

Pero eso fue durante los últimos coletazos de la primavera y a lo largo del verano, cuando la pandemia y el confinamiento nos golpeó con más fuerza. Ahora, a finales de otoño y con el invierno a punto de llamar con sus gélidos dedos a nuestras puertas, lo que necesitamos es calor, confort ¡y ahorro!.

Son tiempos de aislamiento térmico y acústico si teletrabajas

Las estaciones cambian, pero la amenaza del coronavirus sigue ahí fuera. Y el hogar continúa siendo ese núcleo central de convivencia del que hablábamos más arriba, y más aún con un teletrabajo que, si no ha venido para quedarse, sí es seguro que ganará terreno al desplazamiento a las oficinas en los próximos meses (o años).

Así, algunas de aquellas personas que han mirado con ojos nuevos sus hogares durante el confinamiento han visto que no les gustaba del todo, que necesitaban arreglos y reformas. Unas reformas que, ante el temor o la sospecha (o incluso la certeza) de que las restricciones sociales por la covid-19 van para largo, pretenden convertir los hogares en oasis de bienestar.

Así, con el invierno a la vuelta de la esquina y el teletrabajo en plena expansión, los hogares más que nunca necesitan aislamiento térmico y al ruido exterior. Además de la deficiencia de confort que provocan la falta de estos aislamientos, también conlleva un alto consumo energético.

Por ello, ya que nos disponemos a realizar obras en casa, mejor empezar por el aislamiento de paredes, techos y ventanas. Y la mejor opción es, sin duda, el insuflado de celulosa. Un producto ecológico con altos valores de protección térmica y acústica, sin sustancias tóxicas ni bacteriológicas, que no emite gases ni propaga llama en caso de incendio. ¿Qué más se puede pedir? Porque además, te ayudará a ahorrar.

Pregúntanos sin compromiso, estaremos encantados de asesorarte.

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