Excelente protección térmica

La capacidad de almacenamiento térmico de la celulosa ISOCELL, lo que conocemos como el desfase térmico, se sitúa en una horquilla de entre 8 y 12 horas, muy por encima de las prestaciones que ofrecen, por ejemplo, la lana mineral o el poliestileno.

El aislamiento de celulosa aplaza la penetración en el interior de la vivienda conservando la frescura hasta la noche, favoreciendo su descanso sin ser molestado por el calor excesivo.

El aislante de celulosa es apto para su aplicación tanto en viviendas de nueva construcción como para la rehabilitación energética de viviendas ya construidas.

La celulosa es un aislante natural compuesto en un 92% por papel de periódico reciclado preseleccionado que, aplicada correctamente, forma un bloque de masa homogénea que evita los puentes térmicos.

Cellulose