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Insuflado de celulosa en paredes: ¿se nota la diferencia?

Insuflado de celulosa en paredes exteriores para mejorar el aislamiento térmico de una vivienda en Castelldefels. Nuevamente el objetivo era generar ahorro energético, o lo que es lo mismo, ahorro económico gracias a la mejora de la eficiencia energética y, gracias a las propiedades específicas de la celulosa, eliminar ruido exterior, mejorar la temperatura de confort y regular la humedad ambiental o por condensación.

Hemos explicado en otras ocasiones las claves del proceso de insuflado de celulosa en paredes, ya sea desde el interior o desde el exterior. Pero en esta ocasión vamos a explicar con un poco más de detalles cómo son los efectos positivos que provoca mejorar el aislamiento térmico en paredes y/o techos. 

En este caso, se trata de un último piso, un ático orientado al este y situado en Castelldefels. Damos estas coordenadas porque, evidentemente, siempre influye la distribución y orientación del piso, así como su ubicación porque, evidentemente, no es lo mismo playa que montaña… También influirá el sistema de calefacción, claro, aunque es importante tener en cuenta que si la vivienda no es eficiente, si no está bien aislada, los ahorros nunca serán óptimos independientemente del sistema de calefacción

Insuflado de celulosa en paredes exteriores: 

Como se aprecia en el video que hemos preparado, Aistercel llevó a cabo el insuflado de celulosa desde el exterior en toda la fachada del piso. Al tratarse de una finca antigua, el volumen de la cámara superaba la medida habitual y nuestro cliente disfruta ya de un auténtico muro térmico. El insuflado de celulosa, tanto en las paredes como en el falso techo de pladur del comedor, permiten captar el calor del sol durante las horas de exposición. 

La capacidad de almacenamiento térmico de la celulosa ISOCELL, lo que conocemos como el desfase térmico se sitúa en una horquilla de entre 8 y 12 horas, muy por encima de las prestaciones que ofrecen, por ejemplo, la lana mineral o cualquier aislante derivado del petróleo. El aislamiento de celulosa aplaza la penetración en el interior de la vivienda conservando la frescura hasta la noche, favoreciendo su descanso sin ser molestado por el calor excesivo en verano. Porque la celulosa trabaja en verano tan bien como en invierno. En verano ahorras en aire acondicionado, en invierno en calefacción. En definitiva, ahorras todo el año, por eso decimos que invertir en celulosa es más rentable que hacerlo en un plan de pensiones, por ejemplo…

Insuflado de celulosa en paredes: Las diferencias.

Los clientes amablemente nos han explicado los efectos que notaron después de que Aistercel llevara a cabo el insuflado de celulosa en paredes exteriores y falso techo. A continuación los enumeramos y resumimos: 

  1. Adiós al ruido: Más de 20 centímetros de celulosa combinados con unos buenos cerramientos de aluminio (puertas y ventanas) hacen que el ruido exterior se quede precisamente en el exterior. Más intimidad, más silencio, más confort.
  2. La calefacción, ¡ni se enciende! Ya hemos señalado antes que la ubicación, orientación y distribución de la vivienda influyen. Pero según el testimonio de nuestros clientes, en este caso concreto, y desde el pasado 15 de marzo, la calefacción únicamente se enciente puntualmente de noche (según la programación de los propietarios). El resto del día (teniendo en cuenta que ha habido días soleados) ni se enciende. Mantiene sin esfuerzo 21ºC en el interior pese a que la temperatura exterior esté 5 y 6 grados por debajo. 
  3. Ambiente saludable, sin humedad: De todos es conocido el nivel de humedad ambiental del litoral mediterráneo. Pues la celulosa consigue espectacularmente regular dicha humedad, la sensación de sofoco habitual que se incrementará en meses venideros brilla por su ausencia. 

Cabe recordar para acabar que la actuación de mejora del aislamiento térmico de este ático mediante insuflado de celulosa en paredes exteriores y el falso techo de pladur del comedor se realizó en una mañana, casi en media si somos tiquismiquis.

Es un proceso por tanto sencillo, válido para casi todo tipo de viviendas, sostenible, capaz de ofrecer aislamiento térmico y acústico en un único material y en una única aplicación y para siempre. Echen cuentas: pagar un 40% menos de calefacción y aire acondicionado al año pueden suponer, teniendo en cuenta los condicionantes que hemos ido repitiendo en este artículo, más de 800€ de ahorro anuales. Cada año, para siempre.

¿Y cuánto cuesta? Menos de lo que crees. Notarás la diferencia y la celulosa devolverá con creces lo invertido a lo largo de su vida útil que es para siempre. ¿Quieres empezar a ahorrar viviendo mejor en tu propia casa? Contacta con nosotros sin compromiso. ¡Notarás la diferencia!

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