Aislar para ahorrar insuflando celulosa
Aislar para ahorrar, ni más ni menos. Ese el objetivo del insuflado de celulosa en cámara de aire. En este caso, una casa unifamiliar en Begues que mejoró su eficiencia térmica gracias a la celulosa que ahora rellena las cámaras de aire de las paredes exteriores y el techo semitransitable.     Aislar para ahorrar en calefacción y aire acondicionado. Porque las propiedades aislantes de la celulosa trabajan todo el año, protegiendo del frío en invierno y del calor en verano. Se genera al aislar una barrera térmica que conserva la energía del interior, reduciendo por tanto los consumos necesarios para mantener la temperatura de confort. Aislar también del ruido. Porque la celulosa proporciona también aislamiento acústico. Hasta 7db menos según el fabricante de la celulosa que utiliza Aistercel. Mejoran así la condiciones de habitabilidad. Menos energía para mantener la temperatura de confort tanto en invierno como en verano. Aislar para ahorrar, pero no a cualquier precio. Porque la celulosa ofrece altas prestaciones térmicas, acústicas, una capacidad objetivamente demostrada de regular ambientes húmedos e incluso evitar las molestas humedades por condensación habituales en las caras norte de los edificios. Y además, lo hace desde una óptica sostenible para aumentar el valor de la vivienda dada la baja huella ecológica de su proceso de fabricación.

Aislar para ahorrar: en un día, sin apenas obra y para siempre

En el caso de esta vivienda unifamiliar situada en Begues, el trabajo de mejora del aislamiento térmico mediante insuflado de celulosa se realizó en dos mañana de trabajo. En la primera jornada se aislaron desde el exterior las paredes y en la segunda se aplicó una manta de celulosa en la cubierta de unos 20 centímetros, quedando oculta bajo la tarima de la zona transitable como se puede ver en el video. Una aplicación que permitirá poner límite al despilfarro energético teniendo en cuenta que por un tejado mal aislado se escapa un 30% de esa energía que se pierde sin ser vista pero que se nota después en las facturas. Y lo mejor de todo es que aislar es ahorrar para siempre y la inversión necesaria está por debajo de lo que la mayoría piensa. El periodo de amortización, dependiendo de la superficie de la vivienda y el sistema de climatización usado, puede ser de dos a tres años. Eso sí, una vez amortizado el gasto en aislamiento, la celulosa seguirá generando ahorro para siempre. ¿Quieres saber más? ¿Quieres saber cuánto puede costar aislar tu vivienda con celulosa? Pregúntanos sin compromiso.